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12 oct 2011

IQUITOS

Si me piden que me vaya para siempre me iría a Iquitos. Ese lugar cobija el alma como si fuera la misma piel. Me atraía mucho no extrañar el frío cuando estaba allá y me atrae sentir ahora que Lima no entiende de ríos gigantes ni paiches listos para el almuerzo. Iquitos te pinta la cara como un fanático del futbol antes de entrar a las tribunas y te relata historias a puros silbidos; ya que, aunque el viento duerma, los truenos te callan la boca sin necesidad de cerrártela.

Si me dicen que no me quieren ver más, me iría a esa isla cercada -como dije- de ríos inmensos, que dejan de ser ríos cuando nos ponemos ropa de baño y esperamos que la arena incandescente ceda el paso para inundarnos de su playa, sólo eso. Yo me quiero morir a los 80 años después de haber conocido la India, París y Egipto, pero al morir –con la complicidad de los 35 grados centígrados- morir allí.

El día que conocí Iquitos creí en la magia y en todo lo que me decían antes de partir.
Esa sensación temprana me hizo olvidar que algún día llegué. El calor no era más que el aroma del Amazonas y el color el reflejo del arcoíris en la ciudad.
Vi mi niñez y mi adolescencia jugar con los sapos y taricayitas del mercado de Belén y es que así de inmensa era la locura de preguntarme mil veces por qué no nací en esos lares.

fue al llegar a Nauta, (después de recorrer 105 km desde la ciudad) que decidí quedarme inmóvil para que la naturaleza haga su trabajo, entonces me elevó por sus calles y matorrales, cómplices de mi paz alucinógena, me dejó durmiendo en una sombra hecha con sus árboles para regresarme en esa noche a medio pintar por Bendayán.

Yo no puedo regresarme a Lima aún, por que ese lugar me robó las maletas y, aunque vacías han de estar, regreso por ellas todos los días sin necesidad de comprar pasajes de avión.
Si tendría que irme para siempre no lo pensaría dos veces.
















10 oct 2011

NOVIEMBRES

Noviembre depende mucho de octubre y diciembre, es un mes fronterizo que no quiere abrumarse por las navidades ni las guitarras criollas, noviembre pertenece a esa desatinada primavera que no corresponde a mis lentes oscuros.
Debería ser un mes inesperado y aunque mi voz lo pronuncia, le teme.

No fue precisamente el mes que te conocí, ni el mes que deje de verte.
Tampoco el mes que me rendí, solo fue el mes que esperé llegar para hacer lo mismo de siempre.


7 oct 2011

ÓPTICAS


Depende. La luz salió de adentro y nos acostumbramos a verla por horas. Los bordes que delineaban nuestros cuerpos empezaron a debilitarse. Cuando esa luz emergente sale de adentro pueden ser tus grandes ojos, depende.


18 sept 2011

DOMINGOS

El Domingo estuvo furioso conmigo. Me tomó de los pelos y me arrastró hasta la madrugada de hoy. Este Lunes es indiferente pero perverso: me deja tendido moribundo con su arma que tiene silenciador para matarme antes que amanezca.

El domingo se puso un antifaz con el que suele visitarme otros días sin pedir permiso –por que el domingo es el rey de la semana- odioso y acaparador de sueños, de ronquidos y de familias en parques. Se viste a veces de negro y con ese antifaz ronda mi cama, se posa en mi hombro como diablillo rojizo regalándome su mundo que duraría todos los días.

Este lunes está mas despierto que antes, orgulloso caballero que no engulle cualquier sobra del rey. Dejará que llueva mi propia sangre, así mis ojos estarán totalmente abiertos y el orificio de bala sin rastro ni pena.